LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (primera continuación, segunda parte), Víctor M. Alonso Suárez

•11 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

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El Sueño de Dante (Dante Gabriel Rossetti)

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (primera continuación, segunda parte)

Caminábamos Rokin Strasse. La lluvia ensucia el paseo y todo era de color naranja: lamento de una cuerda de violín. Hablamos de poesía. Sobreviene un recuerdo de Panero, aquel que empieza “Tú que modulas el reptar de las serpientes”.

El otro, ella, evoca recuerdos del pasado en su tierra lejana. Sus ojos azules quebraban el espíritu, la esencia del otro: yo. El otro frente al otro andando en el sosiego de un espejo que es la paradoja del espacio.

Moríamos de estrellas; era abandonar la dimensión física y pisar éter lírico. Partículas que se revuelcan, y vuelven irreverentes a insinuarse en tonalidades extrañas, para luego hacen fluir el ámbito del amanecer.

La calle silenciosa. Algún viandante, algún ciclista, absortos en la mansedumbre matutina. Nosotros mirando una línea bien definida del horizonte, apenas intuido tras la transparencia de los edificios. Predomina la invisibilidad. Extrañas energías nos rodean y merodeaban nuestro silencio. Ella me mira y sonríe. Apoya su dúctil cabeza en mi hombro de animal félido y repleto de noche: criaturas nocturnas somos que afrontan la llegada del sol.

Los edificios se antojan endecasílabos. Quevedo ha llegado a la ciudad. Su séquito de Petractas, Dantes, Garcilasos, ha quedado confortablemente asido a la lumbre de su hogar, al equilibrio de una biblioteca imaginaria que jamás termina, porque es un círculo que no tiene comienzo: se pierde en la historia más remota que recordarse pueda.

El soneto se prolonga y en su final quise un reinicio fulgurante, análogo a la esfera solar que se elevaba tras el último terrado que veíase en la distancia, pero la memoria aquí termina y no recuerdo los versos. Apenas intuyo haberme imbuido en una fumarola diurna llena de amor.

Víctor M. Alonso Suárez.
Un lugar de Gran Canaria, 11 de Noviembre de 2.009 (11.11.11)

Imagen: http://www.culturageneral.net/pintura/cuadros/jpg/el_sueno_de_dante.jpg

Dante Gabriel Rossetti

EL PAIS, 07 de Noviembre de 2.009 – Panero en la isla de Nunca Jamás

•7 Noviembre 2009 • Dejar un comentario

Leopoldo_Maria_PaneroPERFIL: EL RINCÓN

http://www.elpais.com/articulo/portada/Panero/isla/Jamas/elpepuculbab/20091107elpbabpor_2/Tes

Panero en la isla de Nunca Jamás

MARIANO DE SANTA ANA 07/11/2009

En un tiempo lejano, Leopoldo María Panero (Madrid, 1948) imaginaba ser Peter Pan volando junto a Campanilla: “El desvío en la ruta, la visita a la Isla-Que-No-Existe, está previsto en el itinerario. Cruzarán el cielo otros nombres hasta ser llamados, uno tras otro, por la voz de la señora Darling”. Ahora, aposenta la pesada sombra que nunca le abandona en una silla de la terraza Nuevo Río del parque de Santa Catalina, uno de los puntos canallas de Las Palmas de Gran Canaria, “el único bar de la isla donde no me han intentado envenenar”. Arrastrado, tal vez, por un sentimiento oceánico, el poeta recaló hace años en este enclave del archipiélago y prodiga sus trabajos y sus días en el citado establecimiento, donde dicta a un conocido los versos que su mano temblorosa ya no puede escribir. Hijo del poeta falangista Leopoldo Panero, con cuyo fantasma mantiene un interminable exorcismo, Leopoldo María sostiene: “Por lo visto el ‘elefante blanco’ del 23-F era yo. Me utilizaron como un muñeco para unas elecciones trucadas”. El autor de Agujero llamado Nevermore remata: “Allí cobró todo el mundo menos yo. Bueno, ni yo ni Milans del Bosch, que por eso se pasó todo el juicio diciendo: ‘Qué asco, qué asco, qué asco”. España sólo le merece desdén: “Si el capitalismo, como decía Deleuze, es un sistema profundamente analfabeto, España es más analfabeta aún que el capitalismo”. Mientras saluda a la fauna habitual del parque, Panero habla de sus autores y libros predilectos: Dogma y ritual de la alta magia, de Eliphas Levi -”en los manicomios está perseguido el ocultismo porque está prohibido el sueño”-; Swedenborg -”decía que el fin del mundo ya había tenido lugar y que estamos todos muertos”-; George Herriman -”sus dibujos son muy esquizofrénicos, hay paisajes con sombras lunares. No se sabe si Krazy Kat es gato o gata. Es masoquista, después de cada ladrillazo del ratón le asciende un corazoncito”-; Victor Tausk -”un psicoanalista que se suicidó después de una entrevista con Freud”-; Gabriel Bocángel -”este mundo, república de viento / que tiene por monarca un accidente”-; Kafka -”en La colonia penitenciaria describe el capitalismo como una sociedad en la que está prohibida la situación”-. El escritor cita y recita torrencialmente hasta para explicar su experiencia insular: “Aquí me siento como el Robinson de Michel Tournier. Es un mundo sin Otro, y cuando aparece Viernes es ya otro que otro”. Perlas de sentido que no admiten la ilación del discurso “normal”, las palabras de Panero se desgranan como cuentas de un collar roto. Mientras, la sombra del poeta que un día soñó que era Peter Pan se extiende sobre su isla de Nunca Jamás.

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LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (segunda continuación, segunda parte), Víctor M. Alonso Suárez.

•3 Noviembre 2009 • Dejar un comentario
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Amsterdam Red Light District

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (segunda continuación, segunda parte)

“El ojo que tú ves, no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve”
François Truffaut

Se acercó. Sus ojos no tenían color y transparentaban una dimensión de formas que no pude comprender. La noche no ocultaba su claridad, ese brillo inefable en el centro ocular que todo lo ve.

Allí la acción giraba sobre su eje y rodaba en un tiempo no lineal. Era un globo en el que tiempo y espacio se te escapan. No se puede retener nada. Sólo recrearse en las formas y el devenir anárquico y anacrónico, mas no anticuado, de las cosas.

Podría describir con las palabras de este mundo las siluetas y acontecimientos que sucedían, pero el decurso en las oraciones sería sin sentido, porque la realidad que veía era, asimismo, intocable y se sobreponía a sus propias maneras de expresión. Era ver lo multidimensional.

Permanecí absorto en su mirada. El éxtasis inevitable me extrajo, como un embudo, de este mundo, de las tres dimensiones en que andamos; pasado y presente se conjugan en futuro y todo es de una placidez indescriptible.

Los tiempos verbales, la calidez de los adjetivos, la presencia fiel de la sustancia eran líquido que moja las manos pero se escurre. Mundo hecho de palabras comprensibles pero imposibles de expresar. El orden lógico de cosas no existía, pero en aquel ‘espacio’ eran perfectamente comprensibles.

Digo ‘espacio’, pero no era tal; era ausencia de materia y presencia de un sentimiento lívidamente dulce que todo lo llenaba de color, que todo lo perfuma de aromas exóticos.

Allí permanecí largo rato; el mundo exterior se desvaneció por completo, y yo intuía el candor e inocencia de su sonrisa.

Víctor M. Alonso Suárez
Un lugar de Gran Canaria, 03 de Noviembre de 2.009

Imagen: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/27/Amsterdam_red_light_district_24-7-2003.JPG

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Cuarta continuación, segunda parte), Víctor M. Alonso Suárez

•31 Octubre 2009 • Dejar un comentario
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Amsterdam Night Reflection

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Cuarta continuación, segunda parte).

Acude a mi encuentro. Se revela, mas no es ella. Un artificio de mago, del hechicero en que me he convertido en estas noches de andar solo, generó una creación holográfica: el espejismo de mi persona transmutado en mi otro yo, mi parte creativa.

La semejanza es incuestionable. Los ojos son idénticos, pero son míos, no de ella.

Hay un extraño poder que emana de mis manos. Una energía que estremece mi anatomía y fabrica formas que vienen a mi vista, que ayudan en el descubrimiento de otra realidad aún por definir.

Es una esencia más plástica, si bien, de momento, no se puede tocar. La veo, la huelo y, sobre todo, la siento. Es la evocación de muchos años que dejé atrás, en trasteros inmortalizados que ni siquiera recuerdo.

La memoria se desmemoria, y tapa con ensoñaciones lo que supuestamente sucedió en otro tiempo. La dimensión espaciotemporal se reabsorbe y se fabrica de nuevo, y se vuelve a inventar, en un devenir imparable y casi enfermizo.

Me he convertido en un gran creador y materializo mis visiones, mis sueños se convierten en realidad tridimensional, pero al punto desaparecen tras dejar un mensaje preciso, que va aportando claves importantes para quebrantar el misterio.

Me vuelvo a apoyar en la baranda y miro la superficie invisible del canal.

Ya no hay reflejos. Sólo la oscuridad impenetrable y el suave sonido del agua que acaricia el malecón.

Víctor M. Alonso Suárez
En algún lugar de Gran Canaria, 30 de Octubre de 2.009

Imagen: http://sobreholanda.com/wp-content/uploads/amsterdam-night-reflection.jpg

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Inicio), Víctor M. Alonso Suárez

•30 Octubre 2009 • Dejar un comentario

 

amsterdam

Amsterdam

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Inicio)

El cielo de Amsterdam en invierno. Un día gris.

Llueve. La ciudad respira, exhala café caliente. Sólo percibo olores y sonidos. Mis ojos sólo son para recordar.

La esquina de un café cualquiera. Sentado. La gente transita su prisa. Caminan el paso de las urgencias. Yo pienso.

Alguien entra. La puerta cruje y el frío acaricia mi cara. También me percibo en mi piel. El sentido del tacto se incorpora al escenario; se añade. Me envuelvo en una capa invisible de imágenes pasadas que recordé al despertar. Allí están, densas como una losa, ligeras alas que evocan otras dimensiones. Sí, es extraño y contradictorio el sentimiento.

Una bella mujer atiende con celeridad y sonrisa.

Vuelvo a pensar. Curioso dilema: el porqué del amor. Sacudo la capa de soledad adherida a mis ropajes.

El aroma del café, mezclado con el perfume de tabaco y quif, fabrica una agradable atmósfera cuando el tacto del frío la compacta. Las mesas, el trasiego de cristales y cerámicas. Conversaciones y risas. Todo suspendido en un espacio que se antoja ilimitado.

Me incorporo. Me abrigo. Salgo y me enfrento al microcosmos de la ciudad.

Víctor M. Alonso Suárez
Gran Canaria, 27 de Octubre de 2.009

Imagen: http://endrino.pntic.mec.es/hotp0053/charo_relano/imagenes/amsterdam.jpg

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Cuarta continuación), Víctor M. Alonso Suárez.

•26 Octubre 2009 • Dejar un comentario
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Munch

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Cuarta continuación)

Ebrio de distancia y nostalgia, los recuerdos se agolpan y me aturden.

En un puente cualquiera miro el reflejo oscuro. No veo allí mi silueta. Sí te veo a ti, blanca como la tripa de una gaviota.

Hasta ahora no te he observado debidamente. El amor y el andar en el éxtasis casi místico de mis pensamientos ha cegado cualquier otra visión.

Noto cómo en este instante se materializan pensamientos que tuve hace años.

Allí estás. Sonríes distante pero no te puedo tocar. Tu anatomía líquida me es inalcanzable. Tomo impulso para sumergirme en la profundidad de tu físico, pero el ruido de un andar lejano me previene del sueño y abro mis ojos.

Allí sigo, apoyado en la baranda de este puente. No hay nadie. Estoy solo en la intersección de la calzada con el lento transcurrir del canal.

El taconear persiste, oponiéndose a la viscosidad del silencio: invisible flor de perfume violeta que contonea una cintura femenina de Munch.

Como una visión dobla una esquina y aparece radiante.

El entorno se pacifica aun más mientras observo a mi madre, adolescente, acercarse a mí.

No acierto a desentrañar este misterio: Mi madre púber, antes de alumbrar mi existencia, está aquí.

¿Quién soy yo entonces, si aún no existo?

Víctor M. Alonso Suárez

Gran Canaria, 26 de Octubre de 2.009

Imagen: http://www.elpais.com/recorte/20071005elpepucul_34/XLCO/Ies/Edvard_Munch.jpg

A QUIEN LE HABLO (Poema 4) A LA PALABRA. Víctor M. Alonso Suárez.

•25 Octubre 2009 • Dejar un comentario
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Munch

A QUIEN LE HABLO (Poema 4)

A LA PALABRA.


Es terrible el silencio,

el ansia de saberte y no saberte,

el miedo de tu huída.

Te veo por la noche visitando

licores que ya anduve hace tiempo:

Ebria vuelves a casa y te derrites

como el polen que vuela de las flores.

Te acuestas a mi lado, desdeñosa,

y duermes un profundo sueño.

Desde la otra dimensión del sueño,

tú abandonas de mí manos y espíritu

y  no puedo siquiera dirigirme

a  la esencia vital de tu estructura

mientras sueñas el sueño de otro sueño.

¡Palabra esquiva!, te detesto

las noches calurosas de tu engaño.

Cambiaré bares y licores,

amantes amaré más generosas,

romperé mi astrolabio, maldeciré a la luna.

Por ti caminaré por el desierto,

ayunaré los días y las noches

y pediré a mi piel que entierre en el océano

el sonido del nombre de tu nombre.

Víctor M. Alonso Suárez,

Gran Canaria, 25 de Octubre de 2.009

Imagen: http://files.publico.es/resources/archivos/2008/9/23/1222179915604munchdn.jpg

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Tercera continuación), Víctor M. Alonso Suárez.

•24 Octubre 2009 • 1 comentario
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Amsterdam. Imagen nocturna.

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (Tercera continuación)

Ya sé que a nadie importan sueños ajenos, andanzas nocturnas, placeres extraviados en noches de invierno.

Lo sé, pero también sé que a mí sí me importa; que yo me vivo y me desvivo, me visto y me desvisto a golpe de instinto, como un animal hambriento en plena selva, atento, dispuesto a morirse y vivir.

Tal vez no me comprendan, aunque eso poco importa.

Me como el frío a mordiscos salvajes, mastico lo espeso de la noche y su aire, sufro en mis huesos los síntomas de la congelación. Camino esas calles que antes les contaba; estoy solo, solo. Sólo me acompañan las farolas nocturnas y el lento chapoteo del agua en los canales.

Ya estoy harto de ensueños. Cansado de espejismos, quise tomar otro camino, pero el personaje que me representa está de vacaciones.

La calle es recta y, mirando a la distancia, observo que esta ciudad es mortalmente plana e invita a muerte.

No sé si esta noche vendrá a salvarme el ángel de siempre.

Víctor M. Alonso Suárez

Gran Canaria, 24 de Octubre de 2.009

Imagen: http://static.panoramio.com/photos/original/8213976.jpg

A QUIEN LE HABLO (Poema 2), Víctor M. Alonso Suárez

•20 Octubre 2009 • Dejar un comentario
munch-02

Munch

A QUIEN LE HABLO (Poema 2)

Es extraño no conocerte,

desconocer mi nombre, abrir puertas

que nunca quise, que jamás

mis ojos descubrieron.

Te llamo en la noche; sin nombre

no respondes a la palabra

que no puedo decir.

Te dije que es extraño

verte pero no verte,

tocarte la cintura y escaparte,

nombrarte,  mas perderte.

Aquí quedo yo huérfano,

extrañándote, sintiéndote

en otra dimensión, oyendo pasos

mientras mi otra parte camina

calles de otro lugar.

Mi otra parte que anda otra parte

en la agonía de la nada:

sufrimiento de no saberte,

Oh sombra mía sin asirte,

Cerca. En este instante  de vigilia.

Víctor M. Alonso Suárez.

Gran Canaria, 19 de Octubre de 2.009

Imagen: http://www.artistas-americanos.com/munchposter/images/foto09.jpg

LOS ÁNGELES DE AMSTERDAM (segunda continuación), Víctor M. Alonso Suárez

•19 Octubre 2009 • Dejar un comentario
amsterdam-de-noche

Amsterdam de noche

LOS  ÁNGELES DE AMSTERDAM (segunda continuación)

Poco a poco se iba construyendo la trama. Me invitaban a Munch… sus trazos mágicos de color, sus ojos que perforan lo indecible, lo inefable, esa parte que siendo la nada puede tocarse con las manos del sentimiento y la brisa de la emoción.

Los cuerpos femeninos desnudos, de bellos trazos, tan perfectos como su original: más reales en el ideario del arte.

Hacía frío. No podía imaginarme actuando en la transgresión instantánea de las barreras de lo físico. Me sabía conocedor de la técnica, mas en el momento actual de aquel trozo del tiempo me era imposible.

Caminé tranquilo y solo bajo la espuma de hielo que respiraban mis pulmones, y al doblar la esquina penetré la oscuridad del vacío, y la ingravidez inundó el reflejo de mi cuerpo en los blancos diamantes enormes: decoración espectral que traspasaba un vidrio.

Seguí en la noche el discurso de las palabras que reventaban mi cerebro. Recordaba unos versos de Valle-Inclán:

<< Darío me alarga en la sombra

una mano, y a Poe me nombra >>

Había luz sin luz; era extraño. El brillo de las cosas se había apagado, como si el gélido aire hiciera opaca la esperanza, como si la nostalgia abarcara, por un momento, la totalidad de las cosas y el rectángulo de la atmósfera.

Seguía caminando, pensando en mis asuntos y entonces apareció como una antorcha en la noche de un cementerio. Mis ojos se llenaron de fulgor y la tristeza de la palabra se deshizo como la ceniza de lo que fuman los ahogados.

Allí me quedé mirándola, observando la dulce transición de sus vestidos y el perfume a rosas de su mirada en esta noche de sinestesia distante.

Víctor M. Alonso Suárez

Gran Canaria, 19 de Octubre de 2.009.

Imagen: http://mural.uv.es/ayucas/imagenes/amsterdam-de-noche.jpg